Su primer recuerdo es el de esconder su pasión porque «no estaba bien que las nenas jueguen al fútbol». Hoy, es una de las pocas DT del país y demuestra, cada vez que está en la cancha, que el género no define capacidades.
Mariana Ocampo Acuña fue ganando su espacio y abriendo camino para otras mujeres en el fútbol. La DT fue pionera en un curso donde era casi reservado sólo para hombres. Ella, en el programa de streaming de “Las del Nea en Red”, que se puede ver los viernes a las 18 por Robot Studio, contó cómo pasó de la vergüenza de contar que jugaba al fútbol de niña a hoy demostrar en la cancha que su género no condiciona su capacidad para entrenar.
Los primeros recuerdos se mesclan entre la pasión que compartía con su familia con la imposición social de ocultar que le gustaba patear la pelota. Mariana relató que “estaba mal visto que a una nena le guste el fútbol, me iba a la cancha con la complicidad de mis tíos porque mis papás no querían que juegue”.
Una lesión le impidió seguir jugando pero ella dice que “encontré otra pasión del otro lado de la línea”. La invitaron primero a ser ayudante de DT y luego la incentivaron a capacitarse.
“Era la única mujer en el curso, al principio costó pero después se fueron acostumbrando. Me fui ganando mi lugar. Ver a una mujer en el fútbol es chocante y tiene que ver mucho con el prejuicio que aún existe”, expresó.
A sus vez, agregó que “hace falta demostrar mucho para conseguir la aceptación, cosa que no pasa con los hombres, a ellos les es más fácil”.
“Al principio ni siquiera se acercaban a mí, pero después sí. No fue fácil pero yo no me rindo fácil”, dijo sonriendo.
Tuvo un equipo femenino para dirigir y ahora entrena varones desde los 3 años hasta los 17. Si bien sostiene que se fueron abriendo caminos, aún escucha comentarios fuera de lugar, a los que opina que “si me conocieran no lo dirían”.
“La parte más linda de la profesión es la gratificación que te hace llegar la familia de los jugadores. No tengo fin de semana pero lo que hago, lo realizo con pasión. Los chicos me respetan mucho”, contó.
Una de las cosas que más debe trabajar con los chicos es la frustración, que llega muchas veces de la mano de la exigencia de los papás y mamás.
“Ellos quieren ser más técnicos que nosotros, lo que trabajamos durante toda una semana ellos pueden bloquear en unos minutos. Solo escuchan a los papás en las canchas. Después tenemos que trabajar mucho la confianza y hablar de esos factores externos”, relató.
Mariana, se ganó su espacio y respeto, no fue fácil así como ella contó. Hoy, es DT en el club Sportivo de Corrientes. También la pueden encontrar en Instagram como Mariana Ocampo Acuña.
Foto: Facundo Campos






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